viernes, mayo 16, 2008

¿Quien soy yo?

Empecemos por el principio.
Aparte de un pobre diablo
soy un triste ser solitario,
un simple perdedor...

Mi vida está marcada por la soledad.
Siempre creciendo solo,
buscando solo y a veces
muriendo solo...

Puedes preguntarme quién soy yo,
y así podré decirte que soy un ser amado
por mi fiel soledad...
Ya sé que lo que digo es reiterativo,
pero así es la soledad, muy insistente,
encadenada a mi vida, disuelta en mis venas...

Si me veo al espejo veo un ser nostálgico,
con unos ojos tristes e interrogantes,
con el alma al suelo,
con miedo en el mañana...

Así que al verme concluyo
que el mío es el rostro de un solo.
Un solo rostro, una sola mirada,
una sola vida, o una vida sola...

¿Por qué tan solo? -me preguntas-
No lo sé, tengo muchas cicatrices.
Quizá la soledad las cura
o las mantiene vivas (ojalá lo supiera)

Es mejor que me vaya.
La verdad, no quiero ser grosero,
lo que pasa es que más bien,
quiero estar solo...

jueves, mayo 15, 2008

A veces la poesía se revela en formas extrañas.

Mariposa unas, colmillos de una bestia en otras. Pero siempre está ahí... La siento más que un ángel guardián, es una ventaja en la vida, un corazón ajeno, un dolor que no me mata, una versión de mí mismo que no se da a conocer. Sólo existe.

Es como ver la belleza en la muerte, o los ojos de un ciego. Porque de la poesía no sé nada, sólo siento cómo penetra poco a poco en mis poros y me llena de su aliento embriagador. Sólo sé entonces que no hay visión más distorsonada que la de mi mente enloquecida, o que hay fuerza en las palabras como para crear dioses. Tal pareciera que los secretos del mundo se revelan lentamente cuando la poesía fluye por tus venas. Te sientes poseedor de una verdad desconocida; un ser más qué único: un híbrido entre amante y masoquista, la expresión plena de la desilusión.

No creo que yo sea un poeta. A veces bebo pequeños sorbos de su dulce néctar, y dejo que la realidad pierda sentido para hundirme en mi propio mar. Me gustan esas noches cálidas cuando tengo a un poeta por imaginaria compañía, la bohemia sacudiendo el ambiente, y cada palabra se tergiversa en un sinfín de metáforas y significados ocultos, listos para ser interpretados. Amo la sonrisa de la Musa, quien con un guiño mueve mi pluma y con un gesto derrumba mi ilusión. Espero con paciencia que me visiten los fantasmas; el olvido no puede con ellos, y han de traerme noticias de mi pasado, balas para mi artillería de versos.

A veces la poesía simplemente no se revela. Y escribes y escribes, no sabes qué es lo que estás diciendo, solo dejas que cada palabra se explique por sí misma y el contexto pierda forma. Que no haya más ruido que un sollozo ahogado de la Luna. El viento se desliza por debajo de tu cama, y se lleva consigo el deseo del año pasado, las estrellas que guardaste para no olvidar, un amor que nunca cultivaste lo suficiente. Y puedes reír con regocijo, saberte solo y humillado, y aún así dejar que tu boca dibuje una sonrisa plena. ¿Será que hay más de un filo en toda arma poética?

Lo mejor que sé de la poesía es que existe. Y que nunca la he de abandonar. Que de alguna enfermiza manera será un camino alterno, que quizá me lleve a la destrucción, que es muy posible que muera ahogado en la tinta de mis sueños. Pero nunca renunciaré al acariciado deseo de vivir como humano y fallecer como poeta.

jueves, marzo 06, 2008

Ocho ¿secretos ?

He recibido una invitación de adri a contestar una meme llamada ocho secretos. Sin más preambulos escribo ocho cosas que ahora serán del dominio público:

1. La primera ocasión que ví nevar fué en la sierra de Durango. Hacía un frío que calaba los huesos, sin embargo es uno de los recuerdos más cálidos que tengo de mi padre.

2. Me gusta comerme la pasta que ha sido freida para preparar la sopa, con sal.

3. Jamás me he roto un solo hueso, y eso que siempre fuí un niño bastante inquieto.

4. Tenía un lunar en la uña del pulgar derecho. En la escuela siempre me preguntaban con qué me había machucado, parecía moretón. Decía mi madre que era porque me chupaba el dedo, lo cierto es que con la edad terminó por desaparecer.

5. A veces no recuerdo como se dice algo en español, sin embargo recuerdo el vocablo en inglés. Me desespera que suceda.

6. Mi mejor amigo es mi hermano. Un año menor que yo pero con el doble de determinación.

7. No puedo salir a ningún lado sin llevar mi iPod y mi cámara.

8. Soy alérgico a la nuez.

domingo, febrero 10, 2008

La visita

Hoy después de mucho tiempo me visitó una vieja amiga… la querida y a la vez odiada soledad. ¡Bueno, ya qué! Admito que tiene su encanto de vez en cuando, pero hay veces en que la detesto como no tienes idea, y quisiera que ni siquiera tocara mi puerta.

Lo peor de todo es que cuando hoy tocó a mi puerta tenía una gran maleta ¿Será que piensa quedarse mucho tiempo? Espero que no… porque me tocará aprender a disfrutar de su encanto y simplemente no me provoca. La compañía se me ha vuelto un vicio últimamente y estar solo de nuevo me fastidia. Llegué a mi casa y me di cuenta de que se acabó. Sí, ya se acabó. Mis amigos se van, otros están de vacaciones, el resto en un curso especial. Realmente lo que espero es que sigamos en contacto.

Ya empezó la vocecita fastidiosa en mi cabeza diciendo que todo lo que pasa es para bien, que las cosas mejoran y que los cambios tienen que ocurrir. Aja, yo sé. Pero simplemente no me da la gana llevarme bien con los cambios porque me dan rabia, me duelen y en muchos casos me parecen injustos. Que mañana todo será color de rosa, ¡no me importa! ¡Para mí hoy es negro y yo vivo en presente, no en futuro! Y otra vez la amiga me dice que hasta que no me acostumbre a ella de nuevo no me va a dejar. Qué fastidio. Bueno, quizá esta visita pueda dejarme algo bueno. Después de todo ya he compartido con ella antes, y pensándolo en frío hasta me viene bien de vez en cuando saber de ella…

martes, diciembre 18, 2007

Soy tu

Quiero bañarme de ti
impregnarme de tu olor
ser quien provoque tu sudor
cansarme contigo así.

Que sólo a mí veas con tus ojos
besarte con mis labios rotos
ser la sangre que corre por tus venas
consolarte cuando tengas penas.

Que todo lo mío tenga tu sabor
quitarte tu llanto y tu dolor
no poder ser yo si tú te vas
no dar mi corazón si tú no estás.

Quiero que se grabe en mis manos
lo que en ti y en tu piel yo toco
para que nunca pierda ese recuerdo
aunque me sabe a muy poco

Que siempre estés en mí
porque no quiero estar solo
que siempre sea yo por ti
es lo único que añoro.

Quiero ser todo para ti
cansarme contigo así
y nunca olvidarme
que para ti yo nací.

lunes, noviembre 26, 2007

No cabe duda de que Dios es grande,
pues hizo una obra de arte
en un lienzo de piel
llamada: Tú.

Poniendo en ella toda belleza que podía encontrar.
Puso el brillo de las estrellas en tus ojos,
puso en tu voz el hermoso canto de un ave,
y de las rosas puso el rojo en tus labios,
y en tu piel la suavidad de sus pétalos.

Puso en tu pecho un corazón de oro,
y tu alma la hizo de cristal, hermosa, pero frágil.
Tu carácter tan fuerte como el diamante,
tu caminar como el dulce movimiento
de una bella pluma en el aire.

Si he de decir alguna vez
que hay una palabra
que represente todas estas bellezas,
diré que esa palabra es: Tú.

Porque tú, y sólo tú... eres así de hermosa,
porque tú, y sólo tú... lo mereces,
porque tú, y sólo tú... haces que todo lo demás brille,
porque tú, y sólo tú... eres la dueña de mi corazón.

Te Amo.

viernes, noviembre 23, 2007

Amor

Amor, ¿sabes? Sentir tu cuerpo desnudo junto al mío, fue el premio más grande que me dio la vida por amarte. Mis manos paseándose palmo a palmo sobre tu piel perfumada, descubriendo la enorme grandeza del amor. Y la maravilla de tu rostro al ascender a la cima del amor.

¡Ah! Qué maravilla ver tu rostro en ese preciso instante y después sentir como el aroma de tu cuerpo se había quedado impregnado en mi piel como queda el rocío impregnado sobre el césped en una linda mañana de verano haciéndole compañía.

Gracias, amor, por el obsequio más grande y hermoso que el amor mismo puede otorgar.

jueves, noviembre 08, 2007

Con dedicatoria

I

-Nunca me habían hecho el amor con tanto amor…- le dijo él mientras descansaba, y tomaba aliento. Ella recargada en su pecho y aún jadeante solo pudo cerrar los ojos y asentir con la cabeza, abrazarlo y volver a decirle con el lenguaje del cuerpo lo mucho que había esperado por ese momento sin esperarlo del todo.


Si ella decidió darle toda esa carga de papeles fué por que estaba más que segura que jamás lo volvería a ver. Llevaba un año sin verlo y definitivamente la maestría en Valencia no era exactamente un buen augurio de encuentro, y como la vida puede cambiar en cualquier momento decidió meter todo aquello en un sobre amarillo y enviárselo por correo.


Los mensajeros son más seguros, o por lo menos se cercioraría de que él aún viviera ahí.


-disculpe, buenas tardes, ¿vive aquí el señor Fernando Olivares?-


La mujer, con actitud desconfiada que le abre la puerta al mensajero solo mueve la cabeza…


-Te llegó esto- dijo la misma mujer,


-gracias mamá- dijo Fernando, y tomando aquel sobre un tanto abultado, con cara de sorpresa y emoción de niño, subió a su cuarto.


Al abrir el sobre y sacar el fajo de hojas supo quien podría habérselas enviado, comprobó sus sospechas solo con leer las primeras líneas:


Sé de la especial emoción que sientes por recibir una carta, y mas si se trata de cientos de ellas juntas… Esto es toda mi mente cuando estaba concentrada en ti, unas hojas mas son solo bocetos de una frustración y otras cuantas son la prueba de una nostalgia pura y dolorosa, esto es lo único que pude darte desde el momento en que comenzaste a formar parte de mi historia…todo esto es la recopilación de 6 años de recordarte diariamente, pensarte muchas veces y soñarte de vez en cuando. Ahora que me voy y que tengo garantizado el hecho de que no verás mi cara de vergüenza, puedo darte todo esto, espero que sirva para que dediques un minuto del día a la mujer que te amó con locura y a la que tuviste el honor de rechazar


Con la imprudencia y el arrepentimiento de siempre

Alicia


Las subsecuentes hojas lo mantuvieron pegado toda la noche, hoja tras hoja se iba revelando el frustrado amor y el dolor que provocó… no solo sorpresa, melancolía, tristeza, risas y hasta llanto le hicieron sentir a Fernando las humildes y pálidas hojas…



II


Alicia Guzmán, Alicia Guzmán, Alicia Guzmán… miles de veces buscó y preguntó por éste nombre. A los amigos mutuos de la preparatoria, a los conocidos, en Internet, en el directorio, y nada, solo la prueba de que ya no estaba, de que había partido quien sabe a donde y él sin poder decirle que ya lo había leído todo, que ya lo sabía y que no se fuera… otra vez…


-Dicen que la distancia es el olvido- comenta Alicia parafraseando una canción a un barman español, -eso de estudiar periodismo tiene sus desventajas ¿sabes?- Alicia estaba un poco ebria y no sabía lo que decía, usaba el alcohol para justificar la honestidad hacía si misma, dos años ya en España le habían hecho recordar las cosas que había dejado allá en su tierra natal y las cosas que quizá siguieran ahí sin moverse ahora que regresaría, y sin duda las cosas nuevas que ella llevaría, como la completa pérdida de fe en el amor y una vida de prolíficos, abundantes pero controlados excesos, libre y delimitada por su propia libertad…


Fernando nunca ha sido de los que lleva cosas inútiles en las maletas, y menos si se trata de un viaje tan largo como éste, además ¿para que querría aquel sobre amarillo en su nueva vida inglesa…? Seguramente para que sea una de las pocas cosas que podrá leer en español, lo que le haga recordar su lengua, después de todo, su licenciatura de lengua inglesa no lo es todo ¿o si? En el aeropuerto le dá una última revisada a su maletín de mano, y sí, ahí están, en primera fila, las hojas pálidas que le servirán de compañía.


La escala en Londres no suena muy conveniente, se dice Alicia, pero bueno, unas horas mas o unas horas menos para llegar a México después de tanto tiempo no serán mucho, pero es que ella odia hacer conexiones, y más si su fuerte nunca ha sido el inglés… maldito inglés, ¿a quien le recuerda?


No es demasiado, a fin de cuentas solo es una hora de espera antes de que salga la conexión Londres-York, puede darse un tiempo para almorzar y leer un poco, Fernando siempre ha disfrutado de una buena lectura con un poco de café.


-Perfecto, justo lo que me faltaba, la sala equivocada, ¿ por que nunca aprendí a hablar ingles?- Alicia tendría ahora que correr de un extremo a otro del aeropuerto Heltrow de Londres, su conexión saldría en 20 minutos y estaba completamente perdida, no le queda más que correr, correr, correr…


-Quizá no tome nada, sería pagar por el agua más cara de mi vida solo para poder fumar un cigarrillo- pensaba Fernando mientras veía correr a una mujer que de inmediato le pareció conocida. -¿Alicia?- ni siquiera le respondió a su pensamiento, todo lo que hizo fue correr, correr, correr…


-Por favor, que se retrase el vuelo, no me puede dejar… maldito idioma de mierda-


-Por favor no corras tan rápido, detente, ¿eres tu?


-Maldita sea que no puedo correr más rápido… estoy agotada, no voy a llegar


-Maldita sea ¿qué no me oyes?- ¡ALICIA!


Alicia se detuvo un poco por que sus piernas ya no daban más, un poco por que le pareció que algo la detenía, un grito tal vez… ¡ALICIA!... -¿escuché mi nombre?- ¡ALICIA, ESPERA!


-Se supondría que esto no debería de pasar… jamás te volvería a ver-

-Sí, lo supuse, pero ¿donde has estado?, te he buscado desde que recibí tu paquete-

-Precisamente por eso no nos veríamos nunca, ¿recuerdas mi cara de vergüenza?-

Ambos ríen nerviosamente, Alicia baja la mirada apenada para luego subirla y mirarlo a los ojos


-Has cambiado-


-Tú también…-



-Nunca me habían hecho el amor con tanto amor…- le dijo él mientras descansaba, y tomaba aliento. Ella recargada en su pecho y aún jadeante sólo pudo cerrar los ojos y asentir con la cabeza, abrazarlo y volver a decirle con el lenguaje del cuerpo lo mucho que había esperado por ese momento sin esperarlo del todo.


Alicia se levantó de la cama al sentirlo dormido, se vistió, recogió sus cosas, y le dio un beso en la frente, va de camino al aeropuerto, un avión con destino a México la espera… va retrasada y sólo tiene 20 minutos…

lunes, septiembre 17, 2007

Te regalo

Te regalo mis libros
y una que otra poesía
que poco a poco iré escribiendo sin mirarte
debajo de este zapato,
apoyado en estas rodillas
que cargan algo más que mi carne.

Te regalo mis horas vacías
y miles de papeles en blanco
donde habitan y lloran mis mejores escritos.

Es tuyo el camino
y el oasis al final del camino,
la sombra y aquella tarde lluviosa
que se acostumbró a dormirse en mi hombro.

Es tuyo mi silencio
y esa armonía dulce que al sentirte
olvidó marcharse de mi sonrisa.

Te regalo mis noches, mi almohada
y cada uno de mis sueños.
También mis amaneceres
y mis ojos oscuros
que no son negros.

Te regalo todo,
infinidad de cosas y sucesos
que indudablemente
te pertenecen por derecho...

jueves, julio 12, 2007

Conversación con mi mente.

-¿Qué hora es?

-Mmmm no sé, déjame encender la luz. Las tres con quince minutos, hora del centro de esta habitación.

-¿A qué hora nos acostamos?

-Pues... estuvimos leyendo un rato, cuando terminamos apagamos la luz a eso de la una de la mañana.

-Qué lento pasa el tiempo cuando lo único que intentas es dormir.

-Cierto, el tiempo es relativo. La otra noche pensaba en eso, las personas experimentan el paso del tiempo de maneras muy diferentes, esta noche por ejemplo, pasará desapercibida para quienes duermen mientras que para nosotros se antoja eterna, que aunque intentamos dormir estamos más que despiertos.

-No quieras hacerte el inteligente, eso ya lo dijo Einstein. El tiempo no es lineal, es siempre relativo al punto en el que nos encontramos.

-¿Y en qué punto nos encontramos?

-Pues... físicamente, en esta habitación y esta cama. Pero obviamente no es eso a lo que te refieres. Es probable que estemos ubicados en un plano mental de profunda actividad cerebral, misma que nos impide dormir, estamos flotando en nuestros pensamientos y recuerdos, un lugar en el que el tiempo parece detenerse precisamente por la rapidez a la que viajamos.
Una especie de viaje cerebral, no sé.

-Cuando hablas así me pareces un tonto. Mejor deberíamos levantarnos,
prender la computadora y ponernos a escribir.

-Sabes perfectamente que eso no va a funcionar, ya lo has intentado muchas veces y en cuanto te sientas frente al teclado con todas esas ideas brillantes y originales no consigues escribir ni un párrafo coherente. Comienzo a pensar que más que narrador eres poeta, un poeta fracasado
precisamente porque nunca escribes.

-Bueno, ¿entonces qué? ¿Nos ponemos a leer?

-No, porque vas a encender la luz y en cuanto comiences a leer no vas a entender nada. Será como leer palabras inconexas y después de un rato te darás cuenta que no entendiste nada en diez páginas.

-Ahhh... si tan sólo tuviéramos sexo... Ya sabes, una de esas cogidas en las que terminas sudoroso, exhausto y feliz. Tan relajado que cuando cierras los ojos, abrazas a tu chica y, mientras aspiras el perfume de su cuerpo, te vas hundiendo en un sueño profundo... tranquilo.

-Sí, pero pequeño problema, no tenemos chica. Aunque siempre queda la posibilidad de masturbarnos, ¿qué te parece, lo intentamos?

-La memoria te falla... si mal no recuerdas, te masturbaste hace como una hora sin resultados satisfactorios, si seguimos así vas a terminar con la mano acalambrada y no debe ser saludable desperdiciar tanto semen... van a crecer plantas carnívoras en este colchón.

-Caray... debimos salir esta noche. Ya sabes, irnos de parranda, bebernos unos tragos, escuchar buena música y dejar que el destino hiciera el resto, quizá hubiera encontrado esta noche a la chica de mis sueños en vez de estar hablando contigo ahora. En el peor de los casos con unos vodkas encima siempre dormimos tranquilos, ¿no?

-No creo encontrar nuevamente a la chica de mis sueños en un bar. Sucedió una vez, sí... pero antes de encontrarla pasaron años de noches vacías... Y siento que estoy regresando a esa etapa, ya sabes, la del solitario de bar, el tipo duro y misterioso, aquel que seduce mujeres que en el fondo detesta... es patético.

-Bueno, no puedes ser tan duro, guardamos buenos recuerdos de esas noches, ¿no? Sólo es una cuestión de actitud, si quieres pasarla bien lo vas a hacer. Además no puedes quejarte... conoces a varias chicas guapas con quienes podrías pasarla bien, incluso podrías conseguirte una buena amante si te lo propones... si lo hicieras podríamos volver a dormir como Dios manda y me evitarías la molestia de conversar contigo todas las noches.

-No necesitamos sexo, eso es un hecho y lo sabes.

-Por lo menos coger es más entretenido que estar desperdiciando mis valiosas horas de sueño contigo. Y ya sé que lo que deseamos es otra cosa. En fin, supongo que hay que tener paciencia. ¿Cuándo fue la última vez que nos enamoramos?

-Enamorarse es fácil, nunca ha sido problema, la última vez fue con ........ Era una chica hermosa, parecía una modelo y se lo dije.

-Te enamoraste de ella pero sólo quedó en la memoria como un hermoso recuerdo de quince minutos en tu vida.

-El enamoramiento es utópico y efímero, sucede constantemente, enamorarse de mujeres reales, imaginarias e imposibles. Eso no sorprende, creo que nuestra capacidad de enamoramiento es ilimitada.

-Ahora el que suena como un autentico estúpido eres tú, ahora me explico porque ninguna chica quiere estar contigo si cuando te pregunta si la amas le sales con una respuesta de ese tipo.

-Enamorarse es diferente a amar. Y no diré lo que significa amar porque detesto sonar a canción de José José. Además sabes perfectamente lo que amar implica.

-Nostalgia. Al menos ahora eso implica. No puedes dormir y te pasas la noche entera revolcándote en las sábanas pensando en cosas que no quieres pensar y revolviéndote la cabeza de ideas contradictorias, por eso mismo necesitas hablar con alguien que te comprenda, y quién mejor para comprenderte que tu mismo.

-¿Amar a una persona, o al recuerdo de esa persona?

-¿Y por qué no preguntar mejor si esa persona nos ama, si ella, en estos momentos duerme o si se revuelca en las sábanas como nosotros?

-Mejor aún: ¿nos amó alguna vez o todo fue una ilusión?

-Ese es el problema precisamente, el amor visto sólo desde este ángulo. Si nunca fue amor lo que esa mujer sintió por ti sería más fácil superarlo porque eso deja las puertas abiertas al rencor. En cambio, si esa mujer te ama, eso complica todo. ¿Cómo pueden estar separadas dos personas que se aman?

-Ya lo dijo Ian Curtis: el amor nos va a separar. Amar no es estar enamorado, implica muchísimas cosas más que sólo sexo, cariño y empatía.

-¿Y todo este tiempo invertido para qué? ¿Para aclarar las ideas o para olvidar?

-Qué pregunta. Regresamos a Einstein, el tiempo es relativo y nunca será el mismo para ti que para ella. Quizá ella este durmiendo muy tranquila ahora mientras nosotros nos hacemos bolas en esta conversación sin sentido, que no es más que la misma conversación que hemos tenido siempre y que probablemente seguiremos teniendo.

-El amor es absurdo.

-La vida entera es absurda, si lo piensas, no tiene sentido alguno... quizá el único sentido de la existencia humana es la reproducción: fornicar. La vida es así... un aventura, un viaje sin destino más que la muerte, buscarle un sentido sólo te mete en más problemas.

-Hay quien encuentra el destino en sus vidas, no sé... ser terrorista, guerrillero, artista famoso o presidente. Vive sólo para algo en particular y lo consigue.

-Cierto, pero son psicópatas. A nosotros nos gusta sentarnos frente a la ventana y mirar el mundo girar, hay quien nos tacharía de inútiles y aburridos sin ambiciones.

-¿Crees que ella nos miraba como alguien sin ambiciones?

-No lo sé, a lo mejor esperaba una propuesta formal de matrimonio, o quizá quería que fueras el alma de las fiestas o que te convirtieras en toda una joven promesa de la literatura nacional y la llevaras de vacaciones cada año a Europa. Quizá no soportaba tu estilo de vida.

-¿Mi estilo de vida? ¿Qué significa eso? Nunca le propuse ser swingers o junkies. No entiendo muy bien eso.

-Pues es simple... Quizá se hartó de tus filosofías mentales, de tu ambición económica y social, de que seas un tipo duro y borracho.

-Mmm no creo ser un tipo duro, me gusta beber en ciertas condiciones, de hecho creo que estaría mejor bebiendo ahora que platicando contigo, pero eso no me convierte en alcohólico.

-Cuestión de enfoques. Quizá para ella seas más borracho de lo que imaginas, o quizá se ve dentro de 10 años junto a ti con 2 hijos siendo la mujer de un padre irresponsable, ebrio y sin ambiciones, ¿no crees?

-No sé. La gente modifica su conducta de acuerdo al entorno que le rodea, no puedes ser un adolescente infernal toda la vida. Y después de todo si alguien quiere ver en ti un borracho, eso vas a ser no importa si bebes uno o diez vodkas. Son cosas que la gente ya trae encima, te clasifica y no te da el beneficio de la duda, simplemente deja de confiar en ti porque
ya está lastimada y ve un futuro de perros junto a ti.

-Ah, el futuro es tan absurdo, la gente debería poner más atención en el presente. El pasado y el futuro son sólo fantasmas que arruinan el momento que vivimos. El miedo a poner en peligro un futuro incierto y el peso de los errores del pasado. En fin... la gente debería ponerse frente al
universo para darse cuenta de lo infinitamente pequeños que son sus problemas.

-En fin... nuestro problema es que no podemos dormir, estamos nostálgicos y punto... nada que no se pueda resolver.

-Dicen que la nostalgia es buena para la creatividad. Deberías escribir algo al respecto, por ejemplo puedes transcribir esta conversación.

-¿A quién le interesaría saber porque diablos no puedes dormir? En esta ciudad hay millones de personas que tampoco pueden dormir y cada uno tiene sus razones muy particulares, no veo porque alguien habría de encontrar interesantes nuestros problemas.

-Mmmm... tienes razón. Podría ser peor, al menos no estamos solos.

-Ahá, nos tenemos el uno al otro.

-En fin... cierra la boca de tus pensamientos e intenta descansar.

-Ok

-Bien

-Mmmm

-¿Mmmm?

-Mmmm... Dime, ¿tu también crees que esta cama es demasiado pequeña.

-Bueno, pues si quieres saberlo te diría que te consiguieras una más grande, que cambiaras el colchón, este está muy duro y tus almohadas parecen de piedra. Quizá por lo mismo no puedes dormir. Tampoco las paredes blancas me gustan y todo este desorden de ropa y cosas me tienen
harto.

-Está bien, Paco, cambiare el colchón y las almohadas.

-Y tienes que hacer tu cama todos los días, detesto acostarme aquí con todos estos libros y revistas amontonados. Me escuchas, Paco?

-Ok, prometo quitar todo esto mañana... Paco, por favor, déjame dormir.

Recuerdo

Hoy recordé que te amo,
volviste a cautivarme,
me dejaste sin aliento
indefenso en desconcierto.

Con tu mirada me abrazaste,
tomaste mi corazón,
y con el roce de tu mano
cortaste mi respiración.

No me doliste como antes
trajiste paz y resplandor
no sé si aún lo recuerdes
pero me muero por tu amor.

domingo, mayo 06, 2007

Labios que no besan

Me queda toda una vida para olvidarte pero no sé si será suficiente tiempo. Me queda toda una vida para acostumbrarme a vivir sin ti pero no sé si pueda hacerlo. Porque no basta una vida por delante para dejar atrás mi vida contigo. Ni tampoco hay tanto tiempo en el futuro como para poder olvidarme de lo nuestro. ¿Bastaría la eternidad? Quizás sí, pero tal vez seguiría pensando en ti todo ese tiempo.

Por eso mientras tanto voy a subastar algunas cosas: viejas ideas, frases trilladas, promesas rotas, te quieros falsos, te odios ciertos, suspiros rancios. Y tiraré algunas otras: decenas de minutos desperdiciados, cajas llenas de lamentos, brindis amargos, estúpidos rencores y sueños caducados.

Me queda toda una vida por vivir, es cierto. Pero ahora mismo me siento ser un otro, como una lluvia que no moja, como una llama que no quema, como una playa sin arena, como un pecado sin su pena, como una fecha que no llega, como exiliado en propia tierra. Mis lágrimas se aferran por no salirse de mis ojos, se contienen, se aglomeran hasta nublarme la vista. Y ¿todo para qué? Para no llorar tu ausencia. Mis labios se marchitan, se resecan y se agrietan. No es el sol quien me los quema. No. Simplemente... son tus labios que no besan.

Chicas azules

¿Quién sabe cuáles son las cosas que durarán para siempre? Me harté de perfumes eternos, que se olvidan a los dos segundos y no huelen a nada. Toda una vida de preparativos para aprender a caer de pié… y luego es la suerte la que decide. Necesitamos chicas azules, también el olvido. Nada mejor para cerrar heridas que una chica con la voz en off, que solo sabe decir 'no te quiero'. Yo tampoco la quiero. Otros la besarán, la acariciarán, recorrerán su espalda desnuda y tendrán los pensamientos más impuros con sus ojos, pero yo la ví sonreír, y aunque después de tanta derrota no me puedo considerar un ganador, esta vez vencí. La invité al primer jardín sin flores de la tierra y trajo su mirada envuelta en papel-couché. Debo agradecérselo supongo. Luego nos tumbamos debajo de la mesa de madera podrida, para pudrirnos, pero no lo conseguimos. Yo aquel día hice el capullo, pero ella hizo la mariposa y se fue volando. Sé que no volverá. Todos los que se fueron no volvieron nunca más, y es difícil saber. Extrañamos lo que tuvimos entre las manos y lo que nunca llegó a existir, y sin embargo a mi mismo me echo de más. Me gustaría saber que ven sus ojos cuando no me miran, si al ladrón o al reformado, o si ya simplemente no me ven porque no soy. Alguna vez fuimos, esto es verdad. Pensemos que en todo este año, solo me he enamorado una vez, y que he sido fiel a las ilusiones, como los estúpidos que aún creen en cosas que no suceden. Si alguna vez he hablado de Paola, olvidémosla por unos momentos, y entonces ya no queda año..solo camareras en bares cercanos, y letras amigas en buzones ajenos. Entonces solo queda ella, y una ostensible falta de valor, reforzada por una falta evidente de fuerzas para intentarlo de nuevo, y es que a un corazón en obras, nunca le cuelgan el cartel de 'no hay billetes'. Directamente lo entierran, aunque siga vivo. Tu y yo sabemos, que a este corazón solo le hacía falta un pisotón bien dado, preciso y exacto para matarlo, y lo peor de todo es que lo has conseguido. Coger aire. Más aire. Escapar por un tiempo, o huir..el ansia que algunos tenemos de perdernos en nosotros mismos, y entonces sí, si sabemos salir, volver a compartirnos. Saldremos. Mientras yo espero que alguna chica con ojos love, me diga que estoy intacto y que aún me reconoce me voy a quedar en este exilio de pasaportes caducados, y visados en extinción. Nadie y nada, serán los peajes para coger la autopista a ningún lugar, donde la espero con los brazos abiertos, y el corazón desierto. Si viene le pido que no traiga comida, porque aquí solo vale mirarse, el resto es mentira. Y yo también. Una vez más.

Tabaco. Gaviotas. Fumar. Cosas. Echar de menos. Recuerdos. Árboles.

En verdad, no sabemos nunca si vamos a volver.'todas las veces son la última vez' y yo ahora mismo me siento como diciembre, al final de algo que termina, pero cerca de nuevas cosas que han de suceder. Es importante saber cosas. En verdad, no.

martes, marzo 13, 2007

A veces

A veces conocemos personas a quienes logramos querer,
a veces conocemos personas quienes logramos estimar,
pero a veces conocemos personas a quienes nunca podremos olvidar.

Porque ocuparon tanto pero duraron tan poco,
tanto que recordarlo es como tener un sueño fugaz,
que te lleva al cielo infinito,
que no sabes en dónde empezó ni dónde terminó,
pero sabes que existió...

Porque lo viviste plenamente...

Nada a pecho

Ha pasado más de un año desde que empezamos a engañarnos. ¡Qué tercos hemos sido todo este tiempo!, ¡pensar que aún podíamos comprendernos después de cada discusión, de cada pelea, de cada insulto, de cada golpe! ¡Qué tercos! Después de cada secreto, de cada mentira, de cada engaño. Qué tercos después de tanta súplica, de tanto llanto, de tantos celos, de tanta angustia. Hemos perdido el tiempo, o lo que es igual, no hemos avanzado.

Cada final ha sido diferente. No me acuerdo ya cuántas veces hemos empezado nuevamente después de cada 'final definitivo'. La tranquilidad, emoción y consuelo del regreso sólo cubrían cínicamente la impaciencia, la incomprensión, la desconfianza. Dulces efímeros momentos de felicidad. Dulces sueños forzados y dulces palabras de amor para convencernos de algo que queríamos y no teníamos.

Miradas fijas, abrazos fuertes y deseo desbordante al hacer el amor regalaban a nuestra fantasía sonrisas de hombre conforme y de mujer feliz... pero nunca lo fuimos.

Debimos ser más inteligentes, más honestos. Debimos querernos más y ocultar menos nuestros sentimientos; no hacia nosotros pero a nuestra vida antes de nosotros. A esa vida que no pudimos olvidar, a esos complejos y pasiones cortas que no pudimos dejar de recordar, que no quisimos decir adiós...

Tomará tiempo para saber qué he ganado. Ahora debo hablar sólo por mí, pero sé que he ganado menos de lo que perdí y eso, según yo, no es bueno.

Pero ya basta de resentimiento, de pensamientos negativos, de recordar palabras e imágenes que probablemente nunca se dijeron u ocurrieron como nuestra mente, masoquista algunas veces, nos hace acordar. Basta de seguir estancados en el recuerdo y en el recuerdo de explicaciones que nunca nos satisficieron. Basta de culparnos o pensar que otros nos culpan. Basta de perder más el tiempo, basta de engañarnos pues nosotros sabemos la verdad, basta de ser lo que aun no estamos listos para ser. Basta de tomar las cosas tan a pecho.

Siento mucho haberte hablado así. Te quiero más que la parte en mí que me dice que no es así. Sin embargo, eso no es suficiente.

No te amo... y no lo volveré a hacer...

Adiós... por favor no nos confundamos... por una vez ya estamos de acuerdo.

lunes, diciembre 11, 2006

Escribir poesía

Mujer, amada mía,

¿Cómo he de escribir poesía?

si la musa que me inspira no llega,

se bajo del metro cuando venía

y por eso no te escribo un poema.

Y aunque me gustaría escribirte

palabras bonitas en sonetos

no tengo imaginación para eso,

mejor te escribo cuentos

de princesas encantadas

y de príncipes apuestos

de dragones en jaulas,

y de monstruos honestos;

cosas como esas que puedo

escribir sin tanto esfuerzo,

por que para decir que te amo…

para eso no hace falta tanto verso.

lunes, octubre 30, 2006

Yo, pecador

Te van a desaparecer José García, no debiste haberte metido con la Iglesia Católica.

Sabes que andan diciendo que eres guerrillero de la gente de Cabañas, ¡¡eso es muy serio!!

El sargento escupió con desprecio la cara de José. Mientras el gargajo resbalaba por el rostro del detenido, los demás soldados se carcajeaban y hacían bromas.

El camión militar que transportaba a José García desde Chilapa a Chilpancingo Guerrero se detuvo bruscamente. Los cuatro soldados y el sargento fueron hallados muertos por la tarde ese día, metidos entre la floresta.

Dicen que José García se fue a Estados Unidos y no se ha sabido mucho de él desde entonces. Por fuentes muy confiables me he enterado que José nació en Nayarit, estudió la normal rural y se graduó en San Marcos Zac. en 1986. El día que lo aprehendieron en Chilapa fue por una tontería. Estaba admirando esa gran Iglesia en el centro de la ciudad, ésa con el ángel en la cúspide... enorme templo. Su error fue meterse al templo y escuchar cosas que no le parecieron bien.

Un sacerdote regañando un pobre indígena porque no depositó el diezmo obligatorio. Así decía un gran anuncio en la entrada del templo… 'DIEZMO OBLIGATORIO.' El sacerdote apuntaba el letrero y seguía regañando al pobre indígena. Según cuenta la gente que escuchó... ésta fue la fina conversación entre el sacerdote y José.

-Oiga padre con una chingada, ¿que no ve que no saben leer?

-¡¡Más respeto en la casa de Dios!!

-Con todo respeto, padre... No jodan esta pobre gente… que no ha mirado cómo viven.

-Hijo, moriremos y ¿qué nos llevaremos?

-Eso mismo le pregunto padre y ¿sabe que?, ya me está dando coraje su cinismo. Estoy viendo cómo se ha enriquecido la iglesia y cómo ha construido tantos templos como éste.

-No debes juzgar hijo y además, qué te importa a ti, lárgate de mi iglesia.

-Claro que me voy, pero antes de dejarle mi diezmo... dígame qué edad tiene.

-Treinta y tres años, la edad del Cristo. Ah, y no quiero tu diezmo, sólo lárgate y no alborotes la indiada, de seguro eres de esos maestritos comunistas.

-Mi diezmo es para Dios padrecito, pero ud. lo va recibir.

Dicen que José le dio la madriza de su vida al curita ese y lo dejo inconsciente y en un charco de sangre. La gente se asustó mucho, pues nunca se había visto eso ahí en una iglesia. José apenas iba subiendo al colectivo cuando ya lo había rodeado la judicial, y enseguida pasó al cuartel. Algo quedó de bueno de todo eso. En la iglesia quitaron el cartel de 'DIEZMO OBLIGATORIO'... no vaya aparecer otro José García preocupado por darles su diezmo en forma tan efusiva.

José García tal parece que está peleado con Dios. Cuando entrevistaron a su hermano mayor contó una anécdota por demás interesante. Cuando la familia vivía en un pueblito de Nayarit, una tarde José, que apenas tenía seis años de edad fue descubierto destrozando un crucifijo con una piedra.

El hermano aterrado corrió a llamar a la madre...

-Córrele ma' que el José está matando a Dios.

-¿Pero qué dices escuincle, cómo está eso..?

-Que el José está matando a Dios con una piedra y ya pasó alguien a avisarle al padre Eduardo.

El padre llegó corriendo sólo para atestiguar incrédulo la carnicería de José contra el salvador del mundo.

El niño iracundo con una mano sujetando el crucifijo sobre una roca y con la otra armado con terrible piedra repartía golpes a un abollado y semidestrozado Cristo.

-Y éste... porque no tengo a mi papá... (golpe)

-Y éste... porque no tengo zapatos... (golpe)

-Y éste... porque mi ma' no tiene dinero... (golpe)

-Y éste... porque sólo tengo una camisa y muchos tienen más... (golpe)

-Y éste... porque tengo mucha hambre... (golpe)

-Y éste...para que te mueras y no nos hagas más mal.

El cura declaró que el niño estaba endemoniado, que sólo así se explicaba que a tan temprana edad fuera capaz de tal acto. José no se escapó de tremendas cachetadas que le dio el cura y el cura no escapó a una amenaza que se cumplió diez años después. Un día antes de dejar el pueblo cuentan que José fue a la casa donde se quedaba el cura y lo abofeteó en plena calle, recordándole la promesa que le hizo de niño, diez años atrás.

Cuentan además que José alteraba el 'Yo, pecador' a su manera, cosa increíble en un niño de seis años.

Yo, pecador que no tengo padre.

Yo, pecador que no tengo zapatos.

Yo, pecador que tengo mucha hambre.

Es remarcable, aún así, que ningún niño de ese pueblo terminó siquiera la enseñanza secundaria. En cambio José fue el único profesionista salido de esos lugares olvidados.

miércoles, septiembre 20, 2006

Un minuto

Dame un minuto de vida.
Voltea la vista hacia la luna,
búscame entre las nubes más blancas,
ahí, donde te indique tu corazón.
Extráñame, deséame, dame un beso,
grítame con los ojos, sólo con una mirada
dime cuánto me quieres, explícale al silencio
como inventamos las palabras con nuestros ojos.
Cuántas veces me has lo has dicho
todo con una mirada.

Ése que te buscó, éste que está esperando por ti
es ya sólo tuyo, creado por ti,
inventado por una casualidad fantástica en tus manos,
en un hilo de tus dedos, en el color de tus uñas blancas
que amo cuando no veo,
cuando siento que me acaricias desde lejos,
cuando me despierto por un suspiro de tu aliento,
cuando el saludo fresco de la mañana me trae contigo
después de haber dormido sin ti.

Nunca más contigo, siempre ya sin ti.
Todos los días es siempre,
todo el pasado es ya nunca,
los treinta segundos que vivo pensando,
recordándote, dándote mil pedazos del canto
de los pájaros que me dicen tu nombre,
de tu risa que está en el ruido del agua que corre,
de tu sonrisa que es el dibujo perfecto del cielo
cuando se torna de azul profundo.
Ven por mí, llévame un minuto,
aléjame de esta vida.

Muéstrame la vida desde dentro de ti,
desde el minuto en que estamos juntos,
desde el infinito que no empieza ni acaba
cuando me veo reflejado en tus ojos,
en tu espalda, sin llaves, para abrir tu corazón.
Permíteme devolverme a donde no estoy,
Llévame, dame todo lo que no he descubierto,
lo que no has renovado del fondo de mi aliento.
Abrázame, sorpréndeme dándome un beso que tanto espero.
Un minuto de tu vida,
el renacer para mí.

martes, septiembre 19, 2006

Poema breve

No es cierto, dijiste,
No lo era, cierto,
Estuviste en lo cierto.

No era mentira, tampoco,
Pero tampoco era cierto.

Ya pasara con el tiempo
O se pasara el tiempo,
Sin que pase nada
Hasta que no haya tiempo.

No habrá mas nada
O habrá mas de nada
O un "gracias" y un "de nada"
Y luego no volverá a haber nada.

No soy capaz, repetiste,
Nunca lo he sido, afirmaste,
Y te repetiste en tu historia misma
Capaz o incapaz, de empezar a odiarme.

Y ahí seguimos,
Siguiendo la vida,
Tu siempre cansada,
Y yo siempre tan triste
Y a veces cansado de que estés cansada.

martes, septiembre 05, 2006

¡Nunca como hoy te había extrañado tanto!

Caminaba por la calle matando el tiempo, subiendo, bajando… entre tanto y tanto, aunque por la mañana te llamé, no fue hasta en la tarde que, después de estar inventando cosas por hacer, de pronto te sentí.

La tarde fresca. En la calle un vientecillo soplaba tenue acariciando mi cara, pasando entre mi cabello y el sol abrazando mi espalda. En ese momento, ese instante de tranquilidad me recordó a ti. Sin querer, o queriendo, me remonté al tiempo, cuando al inicio, caminábamos por las calles. El sol nos sonreía, el viento nos empujaba uno junto al otro. Sentí nuevamente tu mano en mi mano, suave, los dedos entrelazados. Volví a sentir esa tranquilidad que, a veces, no comprendía cuando estaba contigo, en tu presencia. Nos recordé caminando por la calle creando un mundo sólo para nosotros. Un mundo mágico, místico, único.

Tan real y vívido fue el recuerdo que pude vernos otra vez de la mano andando por las banquetas, cruzando calles, soñando; sintiendo que la vida era buena, sin preocuparnos por el mañana, por la hora o por el tiempo lluvioso. Sin un lugar a donde ir, eso no era importante.

¡¡¡Dios!!! cómo deseé verte.

Deseé encontrarte a la vuelta de la esquina y caminar de nuevo junto a ti.

¡No lo soporte! No aguanté y te llamé nuevamente y... no estabas. No te encontré. Cayó mi ilusión de caminar contigo al menos teniéndote al teléfono. Oír tu voz fue imprescindible y necesario en ese momento, sin embargo, quien contestó me informó de tu ausencia en casa.

La tristeza inundó mi corazón, mi alma y mi ser. Hoy, en ese instante, entendí cuánto perdí y cuánto se fue contigo.

Es extraño como a medida de que pasa el tiempo, recuerdo las pequeñas cosas que disfrutaba contigo y que creo nunca te dije.

Rumiando mis pensamientos también comprendí que ahora, tal vez, otras manos se entrelazan en las tuyas, que otro es el que contigo camina. Te vi cruzando calles y avenidas, caminando sin rumbo, sólo por el placer de hacerlo. Te vi andando por ahí con el sol abrazando tu espalda, el viento rozando tu cara y una tarde compartida con otro que no soy yo. Y aún sabiendo todo eso tuve que reprimir mis deseos, porque te extrañé tanto que quise irte a buscar; tuve que frenar mis impulsos para no salir corriendo y jugar a encontrarte. Tuve miedo, no de hallarte sino de verte acompañada, por eso desistí.

En este momento, cuando el sol ya ha caído y la tarde se ha ido, reflexiono acerca de lo que sentí. No me explico qué pudo hacer que te extrañara como hoy te extrañé... Tal vez el viento me susurró al oído tu voz, o quizá me trajo el aroma de ti, ésa, tu esencia que tanto me gusta... quizá el mismo sol que acariciaba mi espalda tuvo algo que ver, porque esa sensación de un cálido y suave toque fue muy semejante a cuando contigo me encontraba bien, sin pelear, sin enojarnos, sólo siendo yo mismo junto a ti. Y aunque suene a locura he de decirte que te sentí como hace mucho; no sé si hayas estado en la calle o en algún lugar cerrado, solo sé que el aire me decía hacia donde mirar y mi corazón hacia donde caminar, pero no hice caso, esta vez...

Esta vez te dejé ir, a pesar de que nunca como hoy te había extrañado tanto.